Nacimiento y primeros pasos

El Caminero es un espacio que nace para compartir ideas, opiniones, incitar diálogos; y también para esbozar recorridos, propiciar encuentros, reconocer resonancias y dibujar convergencias. No tiene un tema específico, aunque seguramente aflorarán con cierta frecuencia  ciertas obsesiones: Cuba, la conciencia, el camino de crecer y aprender (y desaprender),  la política, la antropología, los pueblos y saberes indígenas… En el proceso, emergerá (o eso pretendo) una imagen integrada: una red de citas, artículos, imágenes, traducciones, reflexiones que encuentran o se inventan sus propias articulaciones. Por eso, estarán en el blog también otras voces; aunque para empezar ni siquiera mi propia voz sea solo mía sino el resultado de encuentros y aprendizajes y paisajes y territorios disímiles y movibles. El Caminero es tanto una forma de convertir en espacio y figura encarnada aquello de que “no hay camino, se hace camino al andar” como una ubicación particular en la que nace este intento: la apocalíptica y hermosa Ciudad de México. Su aspiración de fondo: que  sirva a crecer y a vislubrar misterios.